Sobre volver a volver

He estado un mesecito cambiando mi mundanal ruido por otro aire, también cargado de sonido pero que, a mis oídos, sonaba a música celestial, y mientras el bloC aquí, más solo que la una. Pero no lo he olvidado y, a veces, se me han ocurrido temas sobre los que me gustaría escribir. Además, que también tengo unos cuantos libros en el tintero para comentar. En definitiva, que prometo que la pausa ha sido por motivos recreativos y por cambios existenciales que requerían de jolgorio y festejos.

Así que volveré, pronto, muy pronto. Pero hoy sólo he regresado para decir que voy a volver. Esta entrada es el equivalente a “me voy a ir yendo” pero en sentido opuesto, es el malo arquetípico sentenciando que volverá.

Espero que me creáis. frances-yeung-PkFM6__b0Rw-unsplash

Y para que no sea una actualización completamente innecesaria e insustancial, os dejo una frase del prólogo de los cuentos de los hermanos Grimm. La traduzco porque me lo estoy leyendo en inglés, así que si suena ortopédica, es mi culpa,jaja.

Nada puede defendernos mejor que la naturaleza en sí misma, que ha dejado que las flores y las hojas crezcan con formas y colores distintos. La gente que no las encuentre  beneficiosas o de interés para sus necesidades, las cuales desconozco, pueden pasar sin hacerles el menor caso. Pero lo que no pueden es exigir que cambien de forma y color.

 

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Sobre pilas de lectura y cumplir en mayo

Entre unas miles de cosas y otras miles de otras los días se desploman del calendario y las actualizaciones de este blog escasean. ¡Con lo motivado que estaba! Es difícil mantener una racha sin tiempo pero, como me propuse al menos una entrada al mes, aún puedo salvar los muebles de mayo. Hoy tenía un ratito y aquí estoy.

Lo malo es que no tengo nada planeado y más vale prevenir que escribir, pero claro, eso de la planificación también requiere tiempo y como me ponga ahora a estrujarme los sesos para crear contenido interesante y original, me veo que se va a quedar todo en un mayo virgen e iletrado. ¡No puede ser! Pero…¿sobre qué escribir sin planificación?

Fácil. Sobre libros. ¡Libros! ¡Libros! Más concretamente sobre los libros que estoy leyendo ahora, esos que se acumulan como un torreón insaciable en mi mesita de noche. Predominan la fantasía, el cómic y la poesía, pero, sobre todo, prevalecen las ganas de leer. Ay, ¡leer! Esa afición en apariencia tan sencilla que sólo requiere minutos, silencio (o música adecuada), un rinconcito confortable y cierta energía cerebral. Y aunque siempre me las apaño para un reencuentro literario antes de irme a dormir, a veces estoy tan cansado que no consigo mantener los ojos abiertos más que una decena de párrafos. Por eso mi pila de lectura parece eterna y llego a ella cada noche como un vampiro susurrante. “He cruzado océanos de tiempo para encontrarte” le digo al libro de turno. Y no exagero. ¡Qué corto y qué largo puede llegar a ser un día!

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A leer un rato. ¡Excelente!

Recapitulemos. Los libros que me están haciendo compañía este mes son los siguientes:

“Brujerías” de Terry Pratchett

Todos los libros de este autor deberían venir con un subrayador debido a su fascinante capacidad para esparcir perlas de sabiduría filosófica entre montones de humor inglés. Yaya Ceravieja sigue brillando como la gran bruja que es y, mientras tanto, un reino debe ser salvado del peligro más acuciante de todos: la ausencia de amor. Además, sale un gato gordo y malhumorado (Mandón). ¿A qué esperáis? ¡Leed a Pratchett!

“Era uno de esos escasos individuos concentrados en el momento. La mayoría de la gente no lo es. Viven sus vidas como una especie de borrón en torno al punto donde se encuentra su cuerpo, anticipándose al futuro o aferrándose al pasado. Suelen estar tan preocupados con lo que sucederá que sólo averiguan lo que sucede cuando ya ha sucedido. Así son la mayor parte de las personas. Aprenden a tener miedo porque no saben lo que va suceder. Y ya les está sucediendo”.

“Siege and Storm” de Leigh Bardugo

¿Qué decir de la segunda parte de la trilogía “Shadow and Bone” que avanza a través del Grishaverso? Empecemos por lo bueno; me sirve para aprender inglés, tiene algún que otro personaje cuyo destino todavía no me resulta del todo indiferente y  el cauce que está tomando la trama me está sorprendiendo gratamente. A pesar de todo, la sensación general es muy tibia y la desgana se apodera de mí y acabo metiéndome en Twitter cada vez que intento progresar en su lectura. ¿Será él? ¿Seré yo? Ya veremos.

“You two have a bad habit of acting like fools and calling it heroic”.

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Libros, posad.

“La buena compañía” de Luis García Montero

No sé hablar de poesía. No recuerdo ya lo que aprendí de métrica y rima en el colegio, así que nada puedo aportar como introducción a una antología de Luis García Montero. Quizá hinchar un poco el pecho con el orgullo de la tierra de ver a granadinos llegando lejos en sus disciplinas (es el actual director del Instituto Cervantes) y también añadir que “La buena compañía” es mi primera aproximación a su obra y me está encantando por su ausencia de artificios. Palabras cotidianas que se leen en un suspiro pero que se quedan en ti, difíciles de desprender.

“Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo 

con el frío de alguna palabra que no he dicho,

con un malentendido que temer,

ese hueco de torpe inexistencia

que a veces, gota a gota, se convierte 

en desesperación”

(Problemas de geografía personal)

“Palabra sobre palabra” de Ángel González

Creo que Ángel González es, junto a Bécquer (sí, ¿qué pasa? Soy un romántico) mi poeta favorito del mundo mundial planetario universal. Desde la primera vez que me crucé con un poema suyo (“Muerte en el olvido”) en la ventana de un autobús, no tengo nada más que admiración y envidia por este genio. Porque donde los demás vemos un atardecer él veía esto:

“El llamado crepúsculo

¿no es el rubor-efímero-del día

que se siente culpable

por todo lo que fue

-y lo que no ha sido?

Ese día fugaz

que, igual que un delincuente,

aprovecha las sombras para irse”.

Marchando una de cómic, marchando una de manga y marchando una de mangañol

No es una ilustración, no es un texto, ¡es mucho más! El cómic me encanta porque aporta maravillas visuales (¿quién no se ha quedado embobado observando los detalles en cada viñeta?) junto a la contundencia de un arco argumental que te cuenta una historia que puede transmitirte miles de ideas pero con una inmediatez apabullante (en comparación con una novela al uso). ¡Cuanta vida cabe en un cómic!

Ahora estoy leyendo “La guerra de Alan” de Emmanuel Guibert y conociendo los entresijos de la vida de un soldado americano (Alan Ingram Cope) en la Segunda Guerra Mundial. Previamente había leído “Martha y Alan” (precioso y nostálgico) y empiezo a sentir una agradable familiaridad con el protagonista. Es curioso leer los pormenores de sus recuerdos, incluyendo cómo se libró de unas ladillas contagiadas sin ánimo de lucro y el protocolo de conducción de un tanque. Un simple individuo en medio de uno de los mayores conflictos de la historia y la añoranza de una vida, aprendida y perdida, por causa de la barbarie y la estupidez humanas.

“Atelier of Witch Hat” de Kamome Shirahama, por otra parte, es mi ración manga de fantasía mágica. Un shonen muy shonen con un dibujo PRECIOSÍSIMO sobre una niña muggle en un mundo donde sólo unos pocos pueden practicar la magia. Sin embargo, la magia esconde un secreto que la protagonista (la cándida, dulce, entrañable, luchadora, aplicada y buena amiga, Coco) descubre por accidente. A partir de ahí, espoleada por un drama familiar, pondrá todo de su parte para prosperar en una escuela de magas donde a no todas les parece cándida, dulce, entrañable, luchadora, aplicada y buena amiga. Si te gusta Harry Potter, Terramar y las cosas cuquis, “Atelier of Witch Hat” es tu manga.

Y el broche de oro, el esperadísimo tercer volumen de “Chan Prin” de Xian Nu Studio. Las granadinas, Laura e Irene, vuelven a darle vida al instituto Royal House con una orla de personajes a cual más carismático. Cada nueva entrega de este mangañol (manga made in Spain= mangañol) es una buenísima noticia, ya que me divierto como un enano escogiendo las aventuras de Zoe, Indira, Drake, Volker y demás realeza adolescente. Sí,sí, es-co-gien-do porque “Chan Prin” es un elige tu propia aventura y los finales varían en función de las decisiones que tomes durante la lectura. La gente pensando que Netflix con “Bandersnatch”tenía la exclusiva de recuperar ese formato en 2019 y Xian Nu Studio ya llevaban años usándolo, desde sus tiempos de “Corazón de Melón” y ahora con “Chan Prin”. Así que ya sabéis, si os apetece pasar un rato muy divertido, amenizado con situaciones hilarantes, romance y la posibilidad de influir en las decisiones de los personajes, este es el mangaÑOL que necesitáis. Además, si os pica el gusanillo y queréis más Royal House, existe una aplicación de móvil (Chan Prin Gaelyka) para que el enganche sea multiformato.  Y es que buen dibujo+buen argumento= Xian Nu Studio. Para comprobar lo segundo, tendréis que fiaros de mi palabra o, mucho mejor, leer el cómic, pero para lo primero basta con echar un vistazo a la dedicatoria de la que tengo la suerte de presumir. Os presento a la maravillosa Indira:)

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It’s Indira, bitch!

Hasta aquí mi pila de lectura. ¿Vosotros que estáis leyendo últimamente? Si os apetece, dejad un comentario y me entero, y si no, me fiaré de vuestro gusto y esperaré que sean lecturas que os ayuden a desconectar, aprender y aguardar con ilusión ese momento del día en el que nos olvidamos de todo y vivimos infinitas vidas de papel.

 

Sobre barcos de vapor y otras lecturas

El martes 23 de abril es el “Día del libro” y es un día cargado de significado. Los libros son tan fundamentales en mi vida que son los que me dan de comer (por algo soy librero); así que ya sabéis: comprad y leed, malditos, que tengo facturas que pagar.

Y como toda historia de amor, ya sea hacia los libros, hacia el deporte o hacia una persona determinada, existe un comienzo que sirve para cimentar las raíces de esa pasión.

Los libros que leemos de pequeños tienen una importancia capital en el asentamiento de nuestra afición lectora. Para mí fueron varios, pero hay cuatro a los que les guardo un cariño especial y que disfrutan de un lugar privilegiado, ya que los leí tantas veces que casi se han convertido en mis horrorcruxes personales. Al menos, mi yo-lector (que ocupa mucho espacio en mi yo-absoluto) está formado por trocitos de lecturas relevantes. Os presento las cuatro que más huella dejaron tiempo ha, allá por los primeros ciclos de Educación Primaria.

Leer más “Sobre barcos de vapor y otras lecturas”

Sobre fiestas primaverales y otras multitudes

Hubo un tiempo en que me lo pasaba genial en mitad de ese barullo y en el que ser parte de la primaveral muchedumbre alcoholizada era todo un acontecimiento, un acontecimiento irresistible de hecho. Pero ahora me parece un coñazo supino y me da repelús ver la procesión de bolsas del Mercadona que serpentea hacia el botellódromo.

Me sigue gustando salir de fiesta, así que lo más probable es que el motivo de mi alergia a la fiesta de la primavera no sea por causa de la treintena que me acecha, sino por la veintena (la decena si me apuras) que reina en el 90% de los asistentes. De eso me di cuenta el último año que fui: empecé a mirar a mi alrededor y a ver fauna de guardería ebria. Y yo allí sintiéndome un topo de la policía secreta, como diría una que yo me sé, empecé a dejar de verle encanto al asunto.

Porque claro, la única gracia que tiene estar en el redil es socializar con las ovejas, pero cuando les sacas unos 8-10 años a la media de edad del rebaño, te conviertes en el pastor y reparas en pequeños detalles que antes pasabas por alto, como el olor a orina y vómito, el suelo pegajoso, los cristales rotos y la masa humana desvariando más de la cuenta. Donde antes resonaba un “subidón, subidóóóón”, ahora resuena un “uuuf, quiero irme a casa”.

Por eso, querida Fiesta de la Primavera, estamos mejor separados: yo te aburro, tú me provocas vergüenza ajena y esto no va a llegar a ninguna parte. Fue divertido mientras duró; buena suerte y hasta nunca.


Recupero un texto de hace tiempo. La página donde lo subí ya no existe, ni tampoco existe el botellódromo y juraría que tampoco la fiesta de la primavera (entendida como un botellón masivo). Hoy en día podría escribir algo similar sobre salir de discotecas hasta las tantas y el desagrado que me provocan las salas oscuras, atiborradas de gente emperifollada, la música a todo volumen que te obliga a comunicarte como el camión del tapicero y gastar un pastizal en unos brebajes que te provocan tormento cerebral mañanero. Pero bueno, lo dejo para otro día porque es domingo y el vagueo me reclama.

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Photo by Matthew Henry on Unsplash

 

Sobre lo que se ha de hacer

Levántate temprano, antes de desayunar medita durante 10 minutos. Respira, inspira. Una respiración profunda y diafragmática. ¡No te olvides de usar el diafragma! Pon la mano en tu estómago y nota como se hincha el abdomen. Si es el pecho lo que se ensancha, lo estás haciendo mal. ¿No querrás hacerlo mal? Sé eficiente, sé eficaz, sé tu mejor versión.

Cuando termines de meditar, te toca escribir, dar las gracias, empezar el día con energía positiva. ¡No seas negativo! Anota lo bueno en un papel, escríbelo a mano para estimular el Sistema de Activación Reticular. ¿Has terminado ya?  ¡Sigamos!

Tómate un café con leche y sin azúcar. ¿Compraste leche vegetal? No se te ocurra usar leche de vaca en tu café. ¡No seas bárbaro! ¿No te he repetido mil veces que los humanos son los únicos animales que continúan bebiendo leche tras la lactancia? Evita la leche y sus derivados a toda costa. ¿Cómo que los humanos también son los únicos animales que fabrican microondas? ¡No me repliques y no me hagas hablar de ese electrodoméstico cancerígeno! No pierdas el tiempo, debes continuar con la rutina. ¡Avanza! ¡Siguiente paso!

Ya has entrenado tu mente; es el turno del cuerpo. Músculos, tendones, articulaciones. Tu cuerpo, tu templo. La grasa no es aceptable, es de débiles, de gente que no se mima, que no se quiere a sí misma. Sé eficaz, sé eficiente, sé tu mejor versión.

Corre 30 minutos, ¿qué distancia has recorrido? ¿cuántos pasos? ¿qué sentencia tu pulsera inteligente? Ah, y que no me entere de que no has estirado. ¡Necesitas estirar! No eres una alcayata, la flexibilidad es tu aliada contra las lesiones. ¡Estira!

¿Eso que veo es una lista de reproducción de Spotify? ¡No! Escucha las noticias, ¿cuál es la última catástrofe que amenaza con colapsar el país? ¡Debes estar al día de la actualidad! Pero recuerda que detectar los sesgos es tu obligación de ciudadano responsable. ¡Investiga! Escucha, lee y contrasta en medios de información con ideologías opuestas, continúa, sigue, vamos. ¿Has sacado tu propia conclusión? ¿No estarás atrapado en la posverdad? ¡Twittea sobre ello! Revisa tu timeline. ¿No pensarás ir por la vida descuidando tu marca personal en RRSS? ¡¿Es que nadie va a pensar en el branding? ¡Tú sí! Tú eres eficaz, eficiente, tu mejor versión.

Ahora a la ducha, ¡rápido! Una ducha fría, las duchas de agua fría reactivan el sistema nervioso, mejoran la circulación. Las duchas de agua caliente son para cenutrios ineficaces, ineficientes y perdedores..

Ha llegado uno de los momentos más importantes de la mañana. ¡Dirígete hacia tu armario! Elige la ropa con cuidado, el estilismo es fundamental, ¿qué imagen quieres mostrar al mundo? Tu look dice mucho de ti, es tu carta de presentación, al igual que tu piel. Pero de tu piel ya te has encargado, ¿o no? Creo que ya recapacitaste sobre lo crucial que es una piel hidratada y ya habrás exfoliado tu cutis, limpiado los poros (los poros no respiran diafragmáticamente, pero respiran). Ya te has aplicado la crema de día con un toque de protección solar y anoche te aplicaste cuidadosamente la loción reafirmante para evitar bolsas y ojeras, usando el dedo anular  para no ejercer presión sobre la frágil piel del contorno de ojos, con movimientos circulares en sentido contrario a las agujas del reloj. Lo hiciste, ¿verdad? ¡No me decepciones!

Zapatos limpios y estilosos, pantalones y camisa planchados. La ropa combina. ¡Bien hecho, tigre! Ahora sal a comerte el mundo. Abre la puerta, saluda al vecino, sé amable, camina erguido y no te olvides de apretar el culo de vez en cuando. ¡No me mires así! Ya lo hemos hablando mil veces. Ejercitar la zona perineal es imprescindible para evitar problemas de incontinencia urinaria en el futuro. Aprieta los glúteos y fortalece el suelo pélvico. Aprieta el culo y sonríele al vecino.

En el trabajo sé asertivo, gestiona bien tu tiempo, cumple plazos, innova, diferénciate del resto. No quieres ser uno más, ¿verdad? Prescindible, una simple herramienta. ¡No! Si vas a ser un objeto sé una bisagra y que las cosas no se muevan sin ti. Pero aprende a delegar, juega en equipo, sé cercano pero no caigas en el colegueo, sé profesional, busca nuevas metas, no te conformes, ¿estás ganando lo suficiente? ¿cómo es tu horario? ¿No te has leído la jornada laboral de no sé cuantas horas? ¿Estás usando el método GTD? No me decepciones. Sé eficiente, sé eficaz, sé tu mejor versión.

Hablemos de comida.  5 comidas al día, proteínas, hidratos, vitaminas, grasas, huye de los procesados, sólo comida real sólo #realfood para ser un auténtico #realfooder. Eres lo que comes, así que no comas mierdas. ¡Bebe agua! Mucha, dos litros, siempre que tengas sed y nada de alcohol ni de zumos. ¡Los zumos son azúcar líquido! Bebe agua, infusiones, té y café, pero si bebes café o té, corre a lavarte los dientes antes de que se te manche el esmalte. ¿No pensarás sonreír sin una sonrisa blanca y radiante?

La nutrición es un gran tetris y debes encajar todas las piezas de la forma correcta, de la forma equilibrada. ¡Ya sabes cómo hacerlo! No actúes como si no siguieras al nutrinfluencer, como si no hubieras leído su libro ni visto sus stories. ¿A qué estás jugando? No me decepciones. La alimentación es primordial, la alimentación lo es todo. Respira, mastica, saborea cada bocado, bebe agua. ¿Cuantos litros has de beber? ¡Repítelo más fuerte que no te oigo! ¿2 litros? Muy bien. Así me gusta, que te mimes. Porque una persona que se mima no se hubiera comido el donut que tenías en la mano el otro día. ¿Me equivoco? De haberlo engullido con ansia y deleite deberías sentirte muy mal. ¡Fatal! ¿Estás arrepentido? ¿Dirías “lo siento, no volverá a ocurrir”? Podrías decirlo, sí, pero no sería suficiente. ¡Tira para el Crossfit!

Quema calorías, respeta tu cuerpo, entrénate, progresa, supérate cada día, levanta más peso, salta más alto. No gain, no pain.

¿Estás visitando a tus padres? ¿Estás activo en el grupo de Whatsapp de la familia? ¿Estás cuidando tu vida social? Unas tapas con los amigos, la peña de fútbol, una escapada rural, una reunión de antiguos alumnos. Forma parte de algo, cultiva tus relaciones con esmero, con eficiencia, con eficacia y con dedicación

Y no te olvides de leer, lee mucho. ¡No! Ese libro no, este otro, ese del que todo el mundo habla ahora, ese otro fue la sensación editorial de la semana pasada, ¿no subiste foto a Instagram? Sí, hombre, junto a esos comentarios sobre la nueva serie que fue la mejor producción audiovisual en décadas durante casi 10 días.  ¡No pierdas el ritmo! El libro de moda, el meme de moda, la bronca de moda, la crisis de moda, la peli de moda

Duerme 8 horas, forma una familia, cómprate una casa bonita, ordena tu vida con Marie Kondo, gestiona tu dinero con el método Kakebo, únete a un club, sé el mejor en tu trabajo, desarrolla tu lado creativo, planta un árbol, ten hijos, sé un activista, lucha por una causa, tira muchas fotos, sal guapo en las fotos, ten “me gusta” en las fotos, haz deporte, dibuja, conduce, no contamines…

¿Qué te pasa? ¡No me pongas esa cara!  ¡Sé eficiente! ¡Sé eficaz! ¡Sé tu mejor versión! Sigue mis instrucciones, la vida es así, eres lo que el mundo espera de ti.


 

Hasta aquí el segundo ejercicio del libro “La epifanía de las 3 A:M”  que consiste en escribir algo usando muchos imperativos.

Sobre un poema de Luis García Montero

La poesía, como todo lo demás, puede aparecer cuando menos te lo esperas. A veces escoges un libro entre la multitud de la estantería, hojeas, ojeas, mueves páginas al azar y, de pronto, tus ojos leen un título llamativo, con grandes letras mayúsculas. Y allí, más que aparecer, se impone, ese poema perdido que reposaba, esperando su turno, entre tablas de madera pintadas de azul.

Quizá, la poesía (y todo lo demás) no llegan cuando menos te lo esperas y es sólo que nosotros nos volvemos susceptibles a determinados estímulos, y brillan con  la intensidad de una señal luminosa. Nos atraen porque (ahora) estamos hambrientos de ellos. El apetito, como un antojo irresistible.

Necesitamos alimentarnos de palabras concretas, que hablen claramente de nosotros, de nosotros y de nadie más. Porque ya no es el poeta el que escribe para sí mismo. No. Lo ha escrito para mí, para mí que lo necesito, para mí, aguijoneado de comprensión.

Es tan triste y tan bonito dar con el poema preciso. Nuestro y de nadie más.

“Dentro de nada, cuando me den permiso las fieras de mi tiempo, cumpliré una palabra que nunca me pediste. Te llevaré a París.

Nunca guardaste mucho para ti. Ni siquiera una noche, una ciudad o un viaje. Tu tiempo se sentaba en nuestra mesa y había que partirlo como el pan, entre tus hijos y tu miedo. Seis veces el temor a que la enfermedad, el vicio o la desgracia se quisieran sentar en nuestra mesa.

Porque el amor se hereda como un abrigo sin botones, y a mí me gustaría acompañarte por los pasillos del museo, más obediente y repeinado para encontrar en la Gioconda, el sueño y la sonrisa de un carné de familia numerosa.

Sólo somos injustos de verdad cuando sabemos que el amor no pasará factura. Pero el río sin agua también puede llegar a desbordarse, y a tu lado me busca esta vieja nostalgia de ser bueno, de no ser yo, de conocer al hijo que mereces.

Te llevaré a París. En mi recuerdo has aprendido algo de lo que te olvidaste en vida: pedir por ti, andar por tus ciudades”.

Madre.Luis García Montero

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Sobre Tolkien y las grandes historias

Hace muchos años mi madre puso en mis manos “El Señor de los Anillos”, proclamando que era una lectura que le había encantado y que estaba segura de que causaría el mismo efecto en mí. De hecho, a ella se lo prestaron y, como era buena gente, lo devolvió a su legítima propietaria. Pero tanto le había gustado que quiso tener sus propios ejemplares en casa, así que los compró y se encargó de que entrasen en mi radar.

Yo nunca había leído un libro tan largo, por lo que albergaba mis dudas al respecto. Eso sí, el título me resultaba fascinante y tentador. “¿De qué irá esto?”. Tres libros ante mis ojos, portadas llamativas y ninguna sinopsis en la parte de atrás. ¿Qué querrá contarme este tal señor John Ronald Reuel Tolkien? Sólo había una manera de descubrirlo: abrí “La Comunidad del Anillo” e inicié un viaje que todavía continúa, un viaje que me cambió para siempre. ¡Orcos, enanos, elfos, guerras, magia y peligros en un mundo enorme y fascinante! Mi yo de 13 años no daba crédito a tanta maravilla y mi yo de 35 sólo puede decir: ¡cuánta razón tenías, mamá!

Me siento como un viajero perdido en los bosques de Lothlórien que tuvo la suerte de recibir unos dones misteriosos para afrontar el camino. ¿Qué regalos me fueron concedidos? Se me otorgó una educación que derivó en un amor sincero por las palabras. Por supuesto, gracias al ejemplo y a disponer de libros a mi alcance, ya iba encaminado antes de “El Señor de los anillos, pero entonces llegó Tolkien y se produjo el cambio. Igual que Ulmo puso el anhelo del mar en los corazones de aquellos que caían en la red de sus designios, de la misma forma, mi madre puso en mis manos tres volúmenes que me impactaron profundamente. No exagero al decir que yo sería una persona diferente a la que soy ahora de no haber recorrido los bosques y senderos de la Tierra Media.

Y hoy 25 de marzo, que se celebra el #DíaInternacionalDeLeerATolkien (pues según la cronología, justo hoy fue destruido el Anillo), me gustaría hacer un recorrido fotográfico sobre los libros de, y sobre, Tolkien de mi biblioteca particular. ¿Os unís? ¡Allá vamos!

“El Señor de los Anillos”

 

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Esta es la edición con la que di mis primeros pasos en las tierras de Tolkien. Me gustaban los colores y los dibujos de las portadas, de la mano del propio autor. Como confesión os contaré que en el “Concilio de Elrond” tuve un momento de saturación de nombres y estuve a punto de abandonar. Obviamente, seguí adelante:) Además, fui recompensado porque mi parte favorita del libro ocurre justo después. Los capítulos que más me gustan, a nivel global, son la triada que viene tras el Concilio: “El Anillo va hacia el sur”,”Un viaje en la oscuridad”y “El puente de Khazad-Dùm”. ¡Qué maravilla! (y qué trauma la primera vez). “Bum, bum. El redoble se apagó”. ¡Gandaaaaaaaaaaaaaaaaaalf!

“El hobbit”

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“El hobbit”, edición limitada 75 aniversario. ¡Mi tessssoro!

Después de “El Señor de los Anillos” vino “El hobbit”. Recuerdo empezarlo un verano en la playa y el cosquilleo de volver a Gollum, sus acertijos y su misterioso regalo de cumpleaños; recuerdo leer dos veces la conversación entre Smaug y Bilbo (porque me hipnotizaba lo elocuente, petulante y astuto de ese dragón) y también llorar cuando Thorin y Bilbo se despiden.

“Hay en ti muchas virtudes que tú mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, mezclados con mesura. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz”

“Cartas” de la biblioteca Tolkien

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Una de las joyas de la “Biblioteca Tolkien”

Aprendí mucho sobre Tolkien y su obra a través de “Cartas”, seleccionadas por Humprey Carpenter. Un libro imprescindible para cualquier fan del profesor, por desgracia ahora mismo fuera de catálogo. Imagino que con motivo del estreno del biopic aprovecharán para reeditarlas. Si lo hacen…¡corred, insensatos! Se desvelan muchas capas de la personalidad de Tolkien y se llega a comprender mejor su obra gracias a su correspondencia con seguidores, editores, familia y demás. ¿Qué Frodo es un inútil y que el verdadero héroe es Sam? Cada vez que alguien vilipendia al portador del Anillo (seguramente influido por la trilogía cinematográfica y su momento ridículo de Frodo largando a casa a Sam), Tolkien se revuelve un poco en su romántica sepultura junto a Edith. En sus propias palabras:

“Si relee los pasajes que tratan de Frodo y el Anillo, creo que comprenderá que no sólo le era del todo imposible entregar el Anillo, ya sea de hecho o sólo con tal intención de hacerlo, especialmente en este punto de máximo poder, sino que esta incapacidad se presagiaba desde mucho tiempo atrás. Muy pocos parecen haberlo observado pero siguiendo la lógica de la trama, como acontecimiento era claramente inevitable. Y, sin duda, es un acontecimiento más significativo y real que un mero cuento de hadas que acabara con un héroe indomable. (…) Frodo merecía todo honor porque derramó hasta la última gota de la capacidad de su voluntad y de su cuerpo, y eso fue suficiente para llevarlo al punto destinado y no más allá. Muy pocos, quizá ninguno más de su tiempo, podrían haber llegado tan lejos”.

La vida de J.R.R. Tolkien según los expertos

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Eduardo Segura y Humprey Carpenter, grandes expertos en J.R.R. Tolkien

Si os interesa el enfoque filológico y el mastodóntico trabajo y amor por las letras que supuso la formación de la Tierra Media como universo mitológico, leed a Eduardo Segura. Y para saber más sobre la persona detrás de ese universo, Humprey Carpenter es una buena elección, tanto por recopilar las “Cartas” como por publicar la biografía. También es muy conocido John Garth (con diversos libros sobre la vida y la obra del profesor) pero todavía tengo pendiente leer algo de su cosecha, por lo que no puedo comentar al respecto.

Es muy revelador leer sobre la experiencia de Tolkien en la primera guerra mundial (eso sí, declaró por activa y por pasiva que “El señor de los Anillos” NO es una alegoría de esa ni de ninguna guerra contemporánea, sino que nació como una una estructura que dotaba de cultura e historia a las lenguas que estaba creando. Primero el élfico y luego los elfos, se podría decir).

Sin embargo, sí que le marcó gravemente, ya que su propia Comunidad (la T.C.B.S.) quedó disuelta en la Gran Guerra tras el fallecimiento de dos de sus cuatro miembros principales, Geoffrey Bache Smith y Robert Gilson. Este último le mandó una carta antes de morir en la que le animaba a seguir creando y de esta forma el espíritu de esa comunidad de artistas siguió latiendo a través de Tolkien. Como detalle curioso, que resalta la importancia de esa alianza artística, su hijo Christopher Tolkien se llama así en honor a Christopher Wiseman, uno de los supervivientes de los cuatro fantásticos del Tea Club Barrovian Society.

“El Silmarillion”

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“El Silmarillion” llegó a los lectores precisamente gracias a Christopher Tolkien. El hijo del profesor dedicó su vida a recopilar, cuidar, editar y publicar los escritos que su padre dejó desperdigados tras años de entrega. Una tarea titánica que ha llenado las estanterías con numerosos libros. Entre muchas joyas, la más brillante es, como no, la protagonizada por los Silmarils.

Quizá “El Silmarillion” es algo denso y no apto para todos los paladares, pero incluso aquellos que se vean abrumados por su aluvión de nombres y su solemnidad bíblica, harían bien en darle una oportunidad al menos a los capítulos “De Beren y Lúthien”, “De Túrin Turambar” y “De Tuor y la caída de Gondolin”(tres grandes cuentos de la antigua edad que también han sido publicados de forma más extensa e independiente en “Beren y Lúthien”, “Los hijos de Húrin” y “La caída de Gondolin, todos publicados por editorial Minotauro).

La de Beren y Lúthien es una épica historia de amor entre una elfa y un hombre mortal, una aventura oscura y vertiginosa en la que ambos se enfrentan al Bien y al Mal para poder estar juntos. Un amor que debe tener el récord de superar obstáculos pues consigue derrotar a las ideas preconcebidas sobre las relaciones entre personas de procedencia desigual, al Mal en mayúsculas encarnado en el amo y señor de Sauron, el mismísimo Morgoth y, por último, al rival más implacable de todos, la propia Muerte. Además, ese amor literario desprende el aroma de un amor de carne y hueso: el que surgió entre Tolkien y Edith, marido y mujer hasta el final de sus vidas. Y Tolkien creó a Lúthien inspirado por Edith, y tal fue la resonancia en su corazón que en un pequeño cementerio de Oxford, donde reposan los restos de aquellos dos amantes, se puede leer lo siguiente: 

EDITH MARY TOLKIEN

LUTHIEN

1889-1971

JOHN RONALD REUEL TOLKIEN

BEREN

1892-1973

Otros trabajos de Tolkien relacionados (o no) con “El Señor de los Anillos”

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Otros libros de J.R.R. Tolkien

Entre los libros que nos han llegado gracias a Christopher Tolkien, además de “El Silmarillion”, por supuesto, recomiendo “Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media”. Allí podréis leer cuentos de las Tres Edades y descubrir detalles tales como la conexión existente entre Sauron y…¡Smaug!

“Cuentos desde el Reino Peligroso”incluye relatos ajenos a la Tierra Media y poemas sobre el emblemático Tom Bombadil (ese sujeto sencillo de chaleco azul brillante y zapatos amarillos). Quizá “Egidio, el granjero de Ham” sea mi predilecto; una aventura muy divertida para leer en una butaca cerca de la chimenea y saborear todos los ingredientes de un cuento de hadas con toque Tolkien. El libro acaba con el ensayo “Sobre los cuentos de hadas” que aporta una visión muy aplica y esclarecedora sobre su visión de las historias y el plano creativo.

Ah, ¡y qué decir de “Letters from Father Christmas”. Los hijos de Tolkien recibían cada año una carta suya fingiendo ser Papá Noel; se las curraba tanto que las escribía con diferentes grafías, dibujos y un montón de anécdotas protagonizadas por Santa Claus, un patoso Oso Polar y una panda de goblins problemáticos.

Otros artistas y la Tierra Media

 

Antes de que Peter Jackson pusiera en funcionamiento su universo cinematográfico, la única manera de viajar a la Tierra Media (y a las Tierras Imperecederas) era a través de libros de ilustraciones. Artistas de todo el mundo interpretaban fragmentos de la obra de Tolkien y yo me pasaba las horas muertas recreándome, soñando que ampliaba los limites de sus dibujos y recorría la Comarca o Mordor a todo color.

Guardo especial cariño a “Reinos de Tolkien. Imágenes de la Tierra Media” donde, entre muchos artistas, me impresionaron los dibujos de Alan Lee, John Howe y Ted Nasmith. Por eso me alegré tanto cuando leí (en foros de antaño) que los dos primeros iban a ser parte del equipo de las pelis. Durante años mi fondo de pantalla fue (y lo sigue siendo en el portátil) “Gandalf visita Hobbiton” de John Howe y comprobar su influencia en las primeras fotografías y trailers de “La Comunidad del Anillo” fue muy emocionante.

gandalf visita hobbiton
“Gandalf visita Hobbiton” de John Howe.

Y ya que hablo de las pelis, aprovecho para presumir de libraco, “Middle Earth from Script to Screen”, un regalo para la vista, sin duda, y una adquisición imprescindible para disfrutar del diseño de producción y arte detrás de las seis películas inspiradas en la obra de J.R.R Tolkien.

¿Fin del viaje?

Con esto se acaba mi particular recorrido fotográfico del #DíaInternacionalDeLeerATolkien. Espero que os haya gustado este tributo:) Me gustaría concluir con un  fragmento de “Los Puertos Grises” al que regreso alguna que otra vez cuando estoy triste.

“Pero para Sam la penumbra del atardecer se transformó en oscuridad, mientras seguía allí en el Puerto; y al mirar el agua gris vio sólo una sombra que pronto desapareció en el oeste. Hasta entrada la noche se quedó allí, de pie, sin oír nada más que el suspiro y el murmullo de las olas sobre las playas de la Tierra Media, y aquel sonido le traspasó el corazón”.

Cuando terminé ese capítulo, cuando acabé “El Señor de los Anillos”, comprendí a Sam, aturdido y roto por el sonido de las olas que se llevaban lejos a Frodo, Bilbo, Gandalf y los elfos; y con ellos un pedazo indeleble de su vida.

Duele despedirse de las grandes aventuras (de las grandes personas) que marcan la narrativa de nuestras vidas. Pero descubrí que no hay por qué decir adiós, pues las grandes historias nunca terminan, siguen vivas en nosotros y nos acompañan hasta el final del viaje. Una lección aprendida a través de un profesor de Oxford y de la lectora más entusiasta que he conocido; una lección que me llena el corazón de esperanza, incluso en esos días en los que mis oídos se colman con la triste melodía de un mar imposible de cruzar. Por eso, y por muchas otras cosas: gracias, Tolkien y, especialmente, gracias, mamá.